martes, 7 de diciembre de 2010

Que esperas?

Con mi primera novia hice cosas que jamás había hecho antes. Muchas anécdotas y recuerdos tengo de aquellos días. Era 1999. Una noche, regresábamos de un centro comercial situado a unos 50 kilómetros de mi pueblo. Volábamos por la autopista. En el coche viajaban: Piloto: padre. Co-piloto: madre. Y detrás en orden de derecha a izquierda: el hermanito bebe de mi novia durmiendo en su silla para viajar en automóvil, mi novia y yo. En ese entonces las hormonas en nuestros cuerpos provocaban un calor desmedido seguido de una atracción mutua indescriptible. Para ser sincero, no era muy linda ella, pero tenia dos enormes pechos, desproporcionados para su corta edad y una dulzura maravillosa. También era histérica, obsesiva y posesiva. Casi siempre en algún momento de la noche en el cual yo me la estaba pasando bien con mis amigos, inventaba dolores de cabeza, sueño, hambre o aburrimiento simplemente para erradicarme de mi felicidad con mis pares. La cosa era que esa noche el padre conducía a gran velocidad por la autopista que nos llevaría a mi pueblo. Era de noche y hacia frío y tanto mi joven novia como mi joven “yo” estábamos tapados con una manta en la velocidad de ese auto. Recuerdo estar habando con su padre mientras ella deslizaba su mano por debajo de mi pantalón. Rápidamente mis manos comenzaron a conectar con su blanca piel. No pasaron muchos segundos hasta que una suave penetración se hizo física en el asiento de atrás de ese auto familiar mientras suegros, yerno, hija y novio dialogaban tranquilamente. Era una chica de buen corazón, aunque un poco ingenua. Nuestra ruptura fue de lo más caótica, pues fue tras que ella descubriese una infidelidad impune por mi parte. En esa misma semana ella entablaría una relación con un valor. Agradezco haber compartido esos primeros años de exploración sentimental con aquella joven mujer de blanca piel y apellido catalán. Hoy, 6 años mas tarde alguien me diría que esta esperando un hijo de aquel mismo valor. Seguramente ese niño va a estar muy bien alimentado.

domingo, 5 de diciembre de 2010

20

Los fines de semana La Brigada no sale por lo general, salvo raras excepciones. Era sábado y ambos brigadistas (Emilio y Guillermo) reposaban en las recamaras del cuartel general. Sobre las 7 de la mañana suena el teléfono de uno de los brigadistas. Una brigada de característica +46 se dirigía hacia el cuartel. Provenían de una casa en la que dos degenerados habían intentado seducirlas con polvo blanco, sin éxito. Las próximas horas serian de duras batallas, ninjas, samuráis y demás guerreros.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

70 grados

Era Mayo. Hacia calor. Miranda me esperaba en canaletas. Me deslicé rápido por la calle Carders para luego caminar pasos largos al encuentro de mi bella amiga. Bebí unas birras de lata muy rápido hasta que nos dirigimos a encontrar al en ese entonces novio de mi amiga con el cual compartíamos una amistad musical que luego se expandiría a lo largo de los años. Llegamos al Bar Marsella. Estaba repleto. Hacia calor. Ahí dentro hacia mas calor. Los camareros como siempre irradiaban mala onda. Las mesas del lugar estaban ubicadas de modo circular. Salude a mi amigo Arnau. Pedí un absentha. Mi amigo/novio de mi amiga estaba con unos amigos de U.S.A. Intercambiamos algunas palabras hasta que la vi. Ella me vio. Nos vimos. Nuestros cuerpos se acercaron como si alguien los hubiera separado. Meses mas tarde ella me confesaría que no llevaba ropa interior y que su vagina se habia hidratado de manera fluvial en el mismo momento en que me vio. Esa noche me paso algo parecido, aunque no tan físico, sino mental.

martes, 30 de noviembre de 2010

No Me Iré

La verdad es que la música estaba en todos lados. “La música me llueve” diría Solono. Hoy el hombre más alto del mundo me acompaño por la londinezca Barcelona, atravesando todo limite. Hoy alguien me regalo una barra de pan. Gracias. Gracias Dios.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Cautivo de un sistema

La gente deambulaba de manera ordenada por los pasillos de esa estructura subterránea que llevaba a todos hacia sus respectivas obligaciones. Estaba claro que nunca tanta gente se pondría de acuerdo para juntar lagañas y mal aliento dentro de un túnel bajo tierra sin un objetivo claro. Los tiempos modernos descritos antaño estaban plasmados ahora en una sociedad aun mas pasiva y vulnerable. Algunos pocos continuamos “Out of step”. Justo será continuar al margen mientras me dirijo a un edificio publico repleto de jerarquias y corbatas.

sábado, 27 de noviembre de 2010

La Venganza del Dragon

La Brigada ahora se enfrentaba junto a un grupo de mercenarios que se habían unido con un único fin: destruir a La Brigada. Esta semana hemos recibido amenazas por distintas vías y medios de comunicación. Era evidente. El miedo ya reinaba en la mente de los necios. Emilio y Guillermo seguían su lucha contra los ninjas. Para diciembre ambos ninjas (blanco y negro) regresarían por la “Venganza del Dragón”.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Barcelache

Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseados.
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.
¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto a un calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo’a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que ha nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley...

Letra: Enrique Santos Discepolo